Transformando el Hogar de los conejos.

 

Desde hace ya algunos años se habla de Bienestar animal y tenencia responsable de los animales, en lo primero que pensaríamos es en el perrito y gatito que tenemos en casa; pero la realidad es que el bienestar es un principio que debería ser aplicado no solo a animales de compañía, sino también a animales de producción, animales de exhibición, fauna silvestre, etc. Esto nos lleva un poco a preguntarnos en qué condiciones viven los animales que se encuentran a cargo del ser humano, ¿son tratados con respeto y se les provee de todo lo necesario para vivir en plenitud?  Y bien…. Pues vamos a hablar un poco de que se trata toda esta historia del Bienestar animal.

En términos generales este resulta algo complejo de definir ya que se deriva desde una percepción ética de origen social; si bien es difícil de definir si existen algunas pautas básicas o cinco libertades que nos guían por este camino, las cuales son:

Libre de miedos y angustias.

Libre de incomodidades físicas o térmicas.

Libre de dolor, lesiones o enfermedades.

Libre para expresar las pautas propias de comportamiento.

Partiendo desde aquí, tenemos que como en nuestros hogares con nuestras mascotas, estábamos fallando un poco en algunos de los puntos, pero es de destacar que siempre ante la inquietud se genera el principio del cambio. Hace un tiempo en nuestro Ecoparque contábamos con un espacio un poco limitado para nuestros conejitos y que era poco adecuado; es que la tenencia de varios conejos resulta ser un poco complicada, se debe ser cuidadoso con su reproducción y tenemos que son unos intrépidos escapistas por naturaleza, así que desde aquí ya tenemos muchísimo que abarcar. Entonces se decidió llevar a cabo una remodelación que mejoraría de una forma casi idílica la vida de estos conejitos; sin saberlo este cambio se convertiría en nuestra pequeña odisea personal, entre considerar que les daría un poco más de comodidad a estos pequeños mamíferos, encontrar materiales que ellos no destruyan y perduren en el tiempo, crear la mejor infraestuctura para que no salgan a devorar sin piedad nuestro CONUCO y finalmente elaborar un sistema para proveer alimento y agua constante de la forma más sanitaria posible, por no mencionar el sin número de dificultades  que durante el proceso  este cambio se presentaron (presupuesto, materiales, mano de obra). Pero sin duda alguna valió pena para crear un espacio amplio, limpio y completo casi que elaborado a mano por nuestros colaboradores Alexander y don Álvaro que siempre estuvieron a disposición con su creatividad y conocimiento, ellos entre otros han sido los responsables de transformar este pedacito de Nuestro Ecoparque en un lugar mejor, que desde que se habilitó para estos peluditos irradia tranquilidad y representa nuestro amor por la fauna.

 

Laura Bibiana Talero.